miércoles, 06 de diciembre de 2006
España sufre un macabro turismo destinado a practicar abortos, por la permisividad con que se gestionan en nuestro país. Los recientes reportajes de una televisión danesa, junto con los informes del Ministerio de Sanidad, muestran la necesidad de una revisión, como sucede ya en otros países: no sólo Nicaragua, Chile o Polonia; también en diversos Estados de Norteamérica.

Una vez que se ha legislado sobre cuestiones éticas de máxima trascendencia, ahora se cumplen las peores previsiones, como se pudo leer ayer en un amplio reportaje de LA GACETA. Las decisiones rupturistas se amparan en el establecimiento de requisitos casi draconianos, que la experiencia se encarga de superar por vías de hecho, antes de sucesivas reformas legales más permisivas, también por influencia de criterios mercantiles. Paradójicamente, ciertos partidos magnifican la sanidad pública, pero la privatizan para manipular la vida. Coincide lo crematístico con lo ideológico.

En la otra orilla social están los centros de apoyo a la mujer. Gracias a la mentalidad práctica de EEUU, superan ya en número a las clínicas abortistas. Son iniciativas sin fines lucrativos, que ofrecen información y ayudan a la mujer. Ese crecimiento se ha producido a la par que el de la conciencia de que el aborto, aun siendo legal, tiene graves consecuencias en la salud psicológica y fisiológica de la mujer; aspectos, apenas apuntados, que invitan a nuevas reflexiones éticas y sociales.

Fuente: Gaceta de los Negocios
Publicado por Solveijg @ 17:51  | protección de la vida
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