Fuente:
IntCat.org
Sorprende la pasividad y el silencio que guardan los medios de comunicación españoles, tan proclives en otras ocasiones a levantar rápidamente la voz cuando se descubre alguna corrupción, con respecto al descubrimiento que han hecho otros paises del gran negocio del aborto que se desarrolla en España. Noticia que en Inglaterra ha tomado gran relieve y publicidad, y que está teniendo gran actualidad. Sí, el aborto en España se ha convertido en un gran negocio, en un negocio inmensamente rentable.
Un personaje, por cierto de origen peruano, ha hecho "las américas" en España. Ha "visto el negocio" y se ha lanzado de lleno a él .El negocio: provocar el aborto en cualquier etapa de la gestación, 2, 20, 30, 32 semanas. Negocio redondo al que se le dio oportuna y buena publicidad. Sus clínicas ginecológicas han ido multiplicándose y extendiéndose, aunque en alguna de ellas- que se sepa- no eran ginecólogos los que prestaban sus servicios médicos.
El mencionado personaje se ha hecho, pues, muy fácilmente con una clientela innumerable que le llueve desde distintos puntos geográficos europeos, o que le envían subvencionados públicamente ( al menos desde Inglaterra) y mientras cualquier médico especialista con decencia obtiene a lo largo de los años con su profesión un número determinado de pacientes, el susodicho, en pocos años, ha multiplicado el número de clientes que le vienen no sólo de España sino también de otros países, no en vano se ha encargado también de gestionar admirablemente los desplazamientos de estos.
Así, un conglomerado de clínicas han ido surgiendo en torno al peruano Carlos Morin, entre ellas Emece, Barnamedic, Ginetic, Ginemedex, TCB, Fundación Morín, y puede ser que un etc. más de ellas. Como buen profesional de la economía y por tanto un gran gestor económico, con gran conocimiento de por "dónde va" la sensibilidad del pueblo y del gobierno español en estos momentos, no ha dudado en ofrecerse como una ONG -Fundación Morin- para promoción de la mujer, obteniendo también por este motivo fondos públicos y una aparente representatividad de bondad en su actuar.
En estos días nos hemos enterado de su carrera económica a través de las declaraciones de unos periodistas daneses en la televisión pública danesa, tras haber grabado un vídeo de la entrevista que la periodista mantuvo con Carlos Morin, haciéndose pasar por una mujer que quería librarse de su hijo en su 32 semana de gestación. No mucho tiempo atrás otra pareja de periodistas, esta vez ingleses, habían conseguido un vídeo similar con la representación de una escena parecida.
Hasta aquí hemos llegado en la descripción de los hechos: el negocio. Un negocio rentable como pocos, teniendo en cuenta que por cada aborto de gestación avanzada cobra la cantidad de 4000 euros, es de suponer que el gran número de clínicas abiertas en torno de él multiplique esa cantidad por cientos.
Uno más, podremos decir. En este mundo hay de todo, depende del uso de su libertad que haga cada uno. Hay gente con escrúpulos y sin ellos, gente con un sentido honesto de la vida y gente sin la menor honestidad.
¿Pero la indolencia, el cansancio, la indiferencia y el empobrecimiento de los demás, de este pueblo español por qué?. ¿Por qué, cómo hemos llegado a este silencio, a este dejar hacer, a esta tolerancia, a este no importar? ¿Qué ha pasado con las conciencias de los hombres? ¿A dónde se ha ido el concepto claro de la dignidad y de los derechos humanos no solo propios, sino de los demás? ¿Quién hay que alce su voz a gritos en defensa del niño, del perdedor?
Obedecer la conciencia aún al precio del sufrimiento....¿dónde están esos hombres?¿Es que el nihilismo nos ha arrastrado hacia ese bienestar personal, que será lo único a lo que merezca la pena aspirar?.¿Hemos llegado a un vaciamiento del hombre?¿El egoísmo nos ha robado lo que teníamos de persona?.
Al final siempre nos encontramos con el gran problema del uso de la libertad. La libertad se puede entender a menudo egoísta y superficialmente. Pero uno no puede querer la libertad sólo para sí mismo. La libertad es indivisible. La libertad personal está interrelacionada con el servicio a los demás, no puede caminar por sí misma y para sí misma, está conectada con los demás, por eso no hay libertad sin sacrificio, sin abnegación, sin renuncia.
No se puede callar. El silencio es aceptación, es complicidad. No se puede callar al aborto porque el callar es decir sí, realízalo. La libertad exige compromiso y a veces como en este caso el compromiso exige alzar la voz y decir NO. La verdad es un patrimonio común que hay que defender para el bien de todos y sobre todo por los que son indefensos.
Que prentendan y nos induzcan a creer que la libertad se reduce tan sólo a la posibilidad de hacer todo lo que apetezca, es dejarnos sin libertad o a una libertad vacía Es convertirnos en esclavos..
No, quien no sea esclavo tiene que decir que es despreciable. Un negocio así es despreciable. Es despreciable la falta de humanidad, de ética, de conciencia. Es despreciable el cinismo dogmático. Es despreciable la careta de la apariencia: promocionar a la mujer (¿ a qué, a que se convierta en homicida también?).Es despreciable contar billetes de euros con las manos manchadas de sangre. Es despreciable ser millonario abortista. Despreciable.
No. Esta sociedad española tiene que pararse, no puede seguir por los derroteros por los que se la lleva. Tiene que salir de su indolencia, de su pasividad. Tiene que enfrentarse. Tiene responsabilidad en todo y no puede limitarse a sí misma.
Redacción IntCat