Os voy a explicar de primera mano en que consiste este famoso síndrome, ya que os puede servir en ayudar a madres, para advertirlas de lo que es casi seguro que se las venga encima despues de abortar.
Los pasos del síndrome son los siguientes:
1) El hecho del aborto
2) Sensación de alivio, te has quitado el problema de encima, no te gusta lo que has hecho, pero piensas que no te quedaba otro remedio, que era la única salida y por tanto, te autodisculpas.
3) Un día, que a mí me vino al mes pero a otras personas les viene a los 6 meses, 1 año, 3 años,...se dicen: pero qué he hecho, he matado a mi hijo. Ésta es la parte más dura obviamente, pero es esencial para curar el síndrome, pues si no hay aceptación y siempre hay negación de lo que se hizo...la herida se hará más grande, se infectará y se montará el cisco. Por eso a mí el psicólogo de la Fundación Vida me dice que tengo que estar agradecido a haberme dado cuenta tan pronto, porque eso es bueno para curarlo todo más rápido y perdonarse a sí mismo.
4) Aquí viene el temazo, obviamente te has dado cuenta de la barbaridad que has hecho, y empiezan los siguientes síntomas, que yo he pasado y sigo pasando, aunque gracias a Dios, de menor intensidad:
depresión, tristeza, lloros, insomnio, se te quitan las ganas de comer, se te quitan las ganas de disfrutar de nada en la vida, no quieres salir, pasartelo bien... pierdes la esperanza, encuentras que tu vida ya no tiene sentido, he sufrido taquicardias, vómitos nerviosos, ataques de pánico y de ansiedad, sueños y pesadillas horribles, te sientes aludido por todo, por mujeres embarazadas, por la palabra muerte, asesino... yo sé que he sido un asesino, suena fuerte verdad? pero lo he sido... no me voy a engañar amigos. Pero claro, ojito con lo que es que yo, un chico normal, majete, que nunca ha matado ni a una mosca, llegue una tarde a esa conclusión, tan triste como verdadera... se te viene el mundo encima. Por eso toda la ayuda a las madres arrepentidas es poca... gracias Pro-vida, gracias.
5) Evolución: Consiste en aprender a sufrir, a que la herida duela para entendernos, porque es bueno que duela, no se le pueden poner esparadrapos porque se infectará, se tiene que secar al aire, y confiar en que Dios gracias a tu arrepentimiento te ayude... Consiste en saber llorar desde una visión más sosegada, sin que cause agobio, en pensar en él y que no duela, en rezarle, pedirle perdón tú mismo. Al final... el sentimiento de culpa va pasando porque te vas perdonando... y llegas al punto 6)
6) Perdonarse a sí mismo: último punto y más difícil, pero no imposible, os lo digo a esas madres y padres... consiste en que te quedes sólo con el fenómeno de duelo por la perdida de un ser querido, y lo sientas cerca... y le eches de menos. Parecerá imposible echar de menos a alguien al que nunca conociste, pero es así... cada día le echo de menos muchísimo. Y sentir su perdón, y que él te ayuda a seguir desde arriba si tú le has pedido perdón y se lo pides.
Esos son los pasos amigos, así que mi consejo es que eviteis esto a cualquier madre si está en vuestra mano, porque yo lo estoy superando, pero hay gente muy débil que no lo supera nunca, y a veces una vida se va al garete, hay hasta suicidios. Yo, por supuesto, ni pienso en eso, mucha guerra me queda que dar y en la que ayudar, pero hay gente que se hunde, así que más vale prevenir que curar.
Y eso, que si conoceis a alguna persona que ha pasado por esto, contadle ésto, que superar el síndrome post aborto es posible, que esos son los pasos (me los explicó el psicólogo), que hay que hacerlos despacito y con paciencia, y saber sufrir, que es necesario que la HERIDA DUELA.
Por cierto, el psicólogo me advirtió que está empezando a surgir el síndrome post-píldora del día después. Lo digo para que advirtáis a chicas. Tiene su lógica, ya que es posible que haya embarazo o no, pero la chica se la toma con la intención de que " si hay algo, eliminarlo"... usease... intencionalidad de aborto... usease... sentimiento de culpabilidad el día que te das cuenta de que te tomaste esa pastillita para acabar con una vida si la había...
ABORTO